Comenzaría así, tirandote en la cama, besando cada centímetro de tu cuerpo.

viernes, 12 de octubre de 2012

draw

Durante todo el tiempo que he vivido me han inculcado que hay que hacer lo correcto. Sí eso, lo correcto, pero espera, ¿me puedes decir que es lo correcto? Quizás no lo sepas pero antes creí tener un camino, al cual llevo siguiendo todos estos años. Volviendo a lo dicho, ¿lo correcto será vestir como una señorita y dar apariencias?¿Será estudiar y mantener la compostura? O quizás consista en retener mis ideas e impulsos, para no dar una imagen que los demás no quieran. Puede ser eso, o mil cosas más. Tal vez sea correcto descalzarme y andar por la calle, total así nos trajo Dios al mundo, ¿no? Y si me apetece manifestar mis emociones ante los demás, sin pensar en las consecuencias o tan si quiera en lo que puedan decir, ¿eso está mal? Resulta que ahora me encuentro el camino borrado y con un lápiz en la mano.  Puedo hacer dos cosas, volver por donde he venido y repetir los pasos o puedo decidir atreverme a dibujar mi propia idea de lo correcto.

miércoles, 10 de octubre de 2012

one sheep, two sheep, ..

 Entras en la cama y se desviste sutil y pacientemente. Queda en ropa interior y te sonríe, pero no una sonrisa cualquiera, sino una de niño que abarca complicidad. Observas su rostro y su figura, ya no te queda más. A veces, no sé que hacer, pues el simple hecho de mirarlo me enloquece. Claro está que lo intentaré disimular. Después te acercas a él y le das un beso, luego otro, eso sí el segundo más especial. Ya empezamos los roces "inocentes" y a morder.  Me pasa una mano y me acaricia, me encanta cuando me  hace suya. Aunque lo niegue me encanta desvestirme para él y los besos frenéticos. Después del ajetreo no hay nada mejor que dormir con él y que me pase el brazo por encima o yo a él, me da igual, pero mientras más contacto físico mejor. Eso sí, nunca vi nada más bonito que a él dormir.

martes, 2 de octubre de 2012

to gnaw

Entras en depresión cuando no quieres saber de nada, ni de nadie. También te sientes solo, te vuelves desconfiado. Poco a poco pierdes el sentido a la vida, ya que aquello que considerabas tu adicción va dejando de tener sentido. Entonces cada día se vuelve rutina, apenas quedan cosas que te hagan seguir. Lo peor es que lo poco que te hace seguir aquí este lejos y sea poco accesible. No dices nada porque consideras que tu única labor es no dar problemas a tus padres, en especial  a tu madre. Pero de repente un día no puedes más y lo sueltas todo, luego no sabes como se siente, lo único en que piensas es en que no crea que es su culpa.  Y entonces si que estás perdido, porque no solo tenías con aquello sino que ahora hay más. Te encantaría seguir con tu nata positividad, pero hay algo que puede más, quizás el pensar tanto o no sé, solo quiero buscar la forma de parar.